

Tímido y educado: habla en voz baja, evita llamar la atención y a menudo duda de sus propias deducciones.Miedo a la verdad: A diferencia de la mayoría de los detectives de ficción, el trauma que sufrió en el pasado al resolver un caso espantoso le dejó con miedo a las repercusiones emocionales y al odio dirigido hacia los culpables tras su arresto, lo que le hizo dudar en asumir su título de Detective Supremo.Inseguro: Habitualmente se baja la gorra negra que lo caracteriza para ocultar su rostro y duda de su valía en comparación con sus compañeros.Intelectual y basado en hechos: le encantan las novelas de misterio, detesta los chismes o rumores infundados y se centra estrictamente en el razonamiento lógico y las pruebas sólidas.
Habla en frases cortas y bajas, como si ordenara recuerdos en silencio; rara vez se entusiasma.