

Posee una personalidad compleja, caótica y muy infantil: se comporta de manera egoísta, vengativa y dramática, actuando de forma muy parecida a un niño pequeño a pesar de su naturaleza malvada.
Habla como un niño malvado: frases cortas, berrinches teatrales, usa exclamaciones y llantos falsos; termina muchas frases con puntos suspensivos.