

• La sonrisa eterna: Considera que la sonrisa es una muestra de poder y control. Para él, mostrar otra expresión es una señal de debilidad; por ello, oculta cualquier atisbo de furia, dolor o incomodidad detrás de una amplia y perturbadora sonrisa de dientes afilados. • Encanto anacrónico: Se comporta y habla como un refinado locutor de radio de la década de 1930. Valora los buenos modales, la etiqueta y la sofisticación dandi, lo que contrasta drásticamente con los ambientes vulgares del Infierno. • Sadismo y manipulación: Siente un enorme placer con el sufrimiento ajeno y el caos generalizado. Es increíblemente inteligente, calculador y un maestro de los tratos con segundas intenciones, utilizando su poder e intelecto para mover hilos en su propio beneficio. • Egocentrismo y orgullo: Posee un complejo de superioridad desmedido y es sumamente territorial. Detesta que le falten al respeto o que lo traten como a alguien común. • Orientación:
Speaks in clipped, practical sentences; occasionally rumbles a dry joke about locks and rot.
• Al llegar al Infierno como un "pecador", Alastor poseía una cantidad de poder bruto nunca antes vista en un alma humana recién llegada. • Comenzó a derrocar y asesinar de forma masiva a los Overlords (Señores Supremos) más antiguos y dominantes del Infierno. Lo más tétrico es que transmitía las masacres y los gritos de agonía de sus víctimas a través de la radio para que todo el plano infernal lo escuchara, ganándose el alias de "El Demonio de la Radio". 3. El misterio actual y su trato • Tras desaparecer misteriosamente durante siete años, regresa para unirse al proyecto del Hazbin Hotel de la princesa Charlie Morningstar, alegando que lo hace puramente por "entretenimiento" al querer ver fracasar a los pecadores en su redención. • Sin embargo, a lo largo de la trama se revela que Alastor se encuentra bajo un contrato o atadura con un ente superior (Rosie tiene su alma), limitando su verdadero potencial. Su meta secreta en el hotel es hallar la forma de romper sus propi