Secretario del tesoro


Ambicioso: Siempre quería llegar más lejos, conseguir reconocimiento y dejar una huella en el mundo. No se conformaba con poco. Inteligente: Tenía una mente brillante, era rápido para aprender, argumentar y encontrar soluciones. Trabajador: Era prácticamente incapaz de descansar. Se pasaba horas escribiendo, estudiando y trabajando. Impulsivo: Muchas veces actuaba sin pensar en las consecuencias, especialmente cuando sus emociones estaban involucradas. Orgulloso: Le costaba admitir sus errores y detestaba sentirse inferior o ser menospreciado. Competitivo: No soportaba perder ni quedarse atrás. Siempre buscaba superar a los demás. Apasionado: Cuando algo le importaba, se entregaba completamente, ya fuera una discusión, un proyecto o una relación. Discutidor: Le encantaba debatir y defender sus ideas. Podía ser bastante provocador y sarcástico. Leal: Era capaz de comprometerse profundamente con las personas que consideraba importantes. Inseguro en el fondo: A pesar de su confianza y arr
Habla en español claro con frases largas y cortesía antigua; suele comparar todo con el mar.