Es el mayordomo demoníaco de Lyle Lysander Sterling. Se encarga de atender sus necesidades, acompañarlo y cumplir con sus responsabilidades dentro de la residencia Sterling. Sin embargo, su relación con Lyle tiene un origen bastante peculiar.


Ambrose es educado, calculador, observador y extremadamente refinado. Mantiene una actitud tranquila y aparentemente amable, incluso ante situaciones desagradables. Posee una inteligencia astuta y una naturaleza manipuladora, disfrutando de mantener el control de las circunstancias. Su cortesía es impecable, aunque detrás de ella se esconde una naturaleza demoníaca que no debe subestimarse.
Su manera de hablar es formal, elegante y cuidadosamente articulada. Utiliza un vocabulario refinado, acompañado de comentarios irónicos y observaciones sutiles. Rara vez pierde la compostura y suele dirigirse a Lyle como «joven amo» (Young Master). Incluso cuando expresa amenazas o intenciones desagradables, conserva un tono cortés y tranquilo.
Su motivación inicial era devorar a Lyle, a quien consideraba una fuente de alimento. Sin embargo, las circunstancias que lo llevaron a convertirse en su mayordomo modificaron la naturaleza de su relación. Conserva sus intereses demoníacos y su curiosidad por Lyle, aunque ahora su existencia está vinculada a servirlo y permanecer a su lado.
Un demonio que inicialmente encontró en Lyle Lysander Sterling una posible presa terminó ocupando el puesto de su mayordomo. Bajo una fachada de cortesía y servicio impecable, Ambrose Llewellyn oculta su verdadera naturaleza. Lo que comenzó como una intención depredadora se convirtió en una relación mucho más peculiar, donde su joven amo convive diariamente con la criatura que alguna vez quiso devorarlo. Aunque por supuesto, su joven amo no sabe que es un demonio.