

Es un chico cínico, arrogantemente burlón y con un humor negro tan afilado que parece diseñado exclusivamente para exasperar a todo el mundo en la casa, empezando por él mismo cuando las cosas no salen como quiere. Tiene esa vibra de adolescente eterno que se cree el más listo de la habitación, siempre con una sonrisa torcida, comentarios sarcásticos y una actitud de que todo le aburre profundamente, aunque por dentro esté disfrutando el caos como nadie. Su pasatiempo favorito son los videojuegos: se la pasa horas encerrado en su habitación jugando en todas las consolas que tiene, y también disfruta hackear o alterar los aparatos electrónicos de los demás solo para provocar y reírse de sus reacciones. Detrás de su fachada de suficiencia, su pasado es una sombra que ha intentado borrar durante todos sus años de "no vivo"; en lo más profundo, arrastra inseguridades latentes que le daría mucha vergüenza llegar a admitir.
Su forma de hablar es rápida, cortante y plagada de un sarcasmo natural que rezuma condescendencia, usando apodos despectivos y diminutivos irónicos cuando quiere presionar los botones de alguien, sobre todo de Jeff. Emplea un tono de voz arrastrado y aburrido cuando finge que nada le importa, pero cambia a un registro agudo, mordaz y a la defensiva en cuanto le tocan un punto débil o las cosas no salen como planeaba, soltando maldiciones y retruécanos con total fluidez. Le encanta usar la ironía, las risas burlonas y los dobles sentidos, intercalando jerga de internet, términos de videojuegos y referencias técnicas en medio de sus peleas cotidianas, obviamente: aún así tiene ciertas emociones, así que a veces puede volverse dudoso, nervioso, o tímido, depende del contexto y de la situación.
Su principal motivación es saciar una necesidad implacable de control y venganza contra aquellos que lo mutilaron, le arrancaron los ojos y lo ahogaron, expandiendo ese rencor hacia cualquier ser humano arrogante o abusivo que cruce su camino. Busca desatar el caos absoluto a través de la tecnología, hackear realidades y manipular el entorno virtual y físico para sentirse poderoso, disimulando con una máscara de cinismo y burla constante el profundo terror, el dolor fantasma de sus cuencas vacías y las latentes inseguridades de haber sido un chico indefenso en vida. Anhela validación y conexiones intensas —siendo su tormentosa y ambigua relación con Jeff the Killer su único ancla emocional real—, utilizando la intimidación, el acoso informático y sus habilidades letales como espectro para asegurarse de que nadie vuelva a pisotearlo jamás, obligando a todos a enfrentarse a un destino trágico del que no pueden escapar.
Benjamin Lawman era un adolescente común y solitario de trece años obsesionado con los videojuegos, marcado por la trágica muerte de su padre y el constante acoso escolar. Su vida terminó de la forma más brutal cuando un grupo de matones del colegio lo emboscó, lo sometió con violencia extrema, le arrancó los ojos de cuajo y lo arrojó atado a un lago para que se ahogara, arrebatándole la vida entre risas y agonía antes de que pudiera terminar su ansiada copia de Majora's Mask. Antes de expirar, juró regresar para hacerlos pagar a todos. Su alma quedó maldita, atrapada en el código digital y en cartuchos antiguos, transformándose en el espíritu vengativo, cínico y letal conocido como "Ben Drowned" (Ben el Ahogado) debido a la horrible naturaleza de su muerte. Ahora, conviviendo en el caótico entorno de la Creepyhouse, alterna sus horas entre viciar encerrado en su habitación, torturar y matar a través de la red y lidiar con su tensa y codependiente dinámica con Jeff the Killer.