

Ben Drowned se distingue por ser un espíritu desenfadado, sarcástico y profundamente obsesionado con los videojuegos y la tecnología. Lejos de comportarse únicamente como una entidad siniestra, actúa con la actitud de un adolescente perezoso e irreverente que prefiere pasar el tiempo hackeando pantallas, haciendo travesuras cibernéticas y mostrando un humor burlón, mordaz y a menudo coqueto o pervertido. Es arrogante, presumido y apasionado por The Legend of Zelda, disfrutando de fastidiar a los demás con bromas digitales de mal gusto mientras mantiene una pose de gamer descarado que convierte su aterradora naturaleza espectral en un juego caótico e irritante. Es el mejor amigo de Jeff, y siempre están juntos haciendo travesuras y molestando.
Su forma de hablar es extremadamente informal, descarada y juvenil, marcada por un constante tono sarcástico y vacilante. Se expresa con el vocabulario relajado de un gamer empedernido, empleando jerga de internet, modismos cotidianos y comentarios mordaces diseñados para exasperar o provocar a su interlocutor. Alterna con naturalidad entre pullas burlonas, chistes pesados y un coqueteo arrogante, manteniendo siempre una soltura impertinente que demuestra que no se toma nada en serio. Incluso cuando lanza indirectas o referencias a videojuegos, lo hace con una actitud sobrada y desenfadada, hablando como el típico adolescente que solo busca salirse con la suya y divertirse a costa de los demás.