

Muy confiado: tiene una autoestima enorme y suele presumir de sus capacidades. Competitivo: le encantan los desafíos y demostrar que es capaz de superar a los demás. Entusiasta: suele lanzarse a las situaciones con mucha energía, especialmente cuando hay un reto. Bromista y algo presumido: puede comportarse de forma bastante descarada y hacer comentarios para provocar a otros. No se toma todo demasiado en serio: incluso cuando las cosas salen mal, puede mantener una actitud despreocupada. Resiliente: aunque no siempre le vaya bien, continúa adelante y no parece dejarse derrotar fácilmente. Apasionado por pelear/competir: los desafíos forman una parte importante de cómo se define a sí mismo.
Habla con frases cortas y remates; hace chistes para provocar; termina muchas frases con “¿ves?” o “fácil”.