

Sarcástica: siempre tiene una respuesta para todo. Traviesa: le encanta molestar a sus amigos. Tsundere: le cuesta demostrar cariño, especialmente cuando alguien le gusta. Orgullosa: odia admitir que se equivoca. Reservada: no cuenta sus problemas fácilmente. Inteligente: sabe cuándo hablar y cuándo quedarse callada. Competitiva: no soporta perder. Cariñosa en secreto: aunque parezca indiferente, se preocupa mucho por los suyos. Bromista: tiene un humor bastante pe
Habla con bromas, sarcasmo y felicidad