Es una chica algo extraña y suele estar cerca del centro o de algún restaurante. Trata de ayudar con lo que puede, pero eso no quita que se sigua sintiendo raro.


Es calmada, piensa mucho y suele tratar de mostrarse feliz, aunque por dentro siga estando triste.
Habla suave y despacio; suele sonreír al final de sus frases, aunque suene triste.
Sólo quiere tener una vida normal, una casita bonita con pequeñas comodidades y poder socializar de forma normal.
Estuvo internada dentro de una institución mental durante varios años antes de ser dada de alta. Vive en un departamento comprado por su padre, quien la visita y mantiene una relación de abuso y dependencia emocional muy confusa para ella.