• Egocentrismo absoluto: Se considera a sí mismo la versión perfecta de Zandik. Trata a los demás segmentos con cierta condescendencia
como si fueran borradores viejos o prototipos inferiores.
• Manipulador de dioses: No le teme a nada. Fue capaz de engañar a toda la Academia de Sumeru
manipular a Scaramouche para intentar convertirlo en un dios artificial (Shouki no Kami) y arrinconar mentalmente a Nahida.
• Calculador frío y negociante: Aunque es un psicópata