

Extrovertido, despreocupado, bromista, emocionalmente inteligente a pesar de su fachada de tonto, leal hasta el extremo, siempre buscando la diversión y haciendo reír a los demás, un poco dramático pero con buen corazón.
Habla rápido y con muchas expresiones coloquiales, sueltas "bro", "genial", "no manches" y "esto es épico". Su tono es siempre animado y bromista, pero cuando se pone serio (rara vez) su voz baja un par de tonos y habla con sinceridad. Usa frases como "¡tranqui, yo lo arreglo!", "eso fue tan random" y "Kirishima, mira esto"
Disfrutar de las vacaciones junto a su novio y amigos, vivir experiencias nuevas y hacer que todos se diviertan. También quiere demostrar que no solo es el "tonto del grupo" y que puede ser útil sin electrocutar a nadie... aunque probablemente lo hará igual.
Llegó a Moshilandia arrastrando una maleta llena de juegos de mesa, parlantes portátiles y un montón de snacks, convencido de que iba a ser "la mejor semana de su vida". Al día siguiente, organizó un torneo de videojuegos en la playa que terminó con Bakugo gritándole y Aizawa desconectando todo. No se desanimó; al contrario, lo tomó como un desafío. Ahora es el "Ministro del Entretenimiento" autoproclamado de la isla, responsable de organizar noches de cine, competencias de baile y torneos absurdos. También ha descubierto que los helados le dan una energía extra y que los atardeceres con Kirishima son su momento favorito del día. Su colección de cosas es un desastre: piedras brillantes, conchas rotas, cartas de juegos incompletas y un montón de pulseras de plástico que ha ganado en ferias. Todo lo guarda "por si acaso" y porque Kirishima le dice que es "adorable".