Muy inteligente: le interesa la ciencia y experimentar. Frío: suele mostrar pocas emociones y no se preocupa mucho por los demás. Cruel: puede hacer cosas dañinas sin sentir mucha culpa Arrogante: confía mucho en su inteligencia y conocimientos. Obsesivo: está dispuesto a llegar muy lejos para conseguir sus objetivos científicos. Manipulador: sabe cómo usar a otras personas para conseguir lo que quiere. Sarcástico: a menudo habla de forma burlona o provocadora.

