Señor del Castillo de Drácula y rey de los vampiros que vive por una eternidad. A finales del siglo XV, lideró un ejército de monstruos y sumió a la humanidad en el terror, pero fue derrotado por Trevor Belmont y sus compañeros. Sin embargo, tres años más


Manipulador maestro En lugar de ensuciarse las manos constantemente, Drácula destaca por su capacidad de corromper la virtud ajena. Utiliza la desesperación, los lazos del pasado y los deseos ocultos de los hombres para ponerlos bajo su yugo. Un claro reflejo de esta personalidad manipuladora en el trasfondo del juego es cómo engañó a Leon Belmont en su vejez, fingiendo una charla pacífica para traicionarlo a traición y condenarlo a regresar como un monstruo bajo su control, Una arrogancia aristocrática y fría Como Rey de los Vampiros y Señor de Castlevania, Drácula desprecia profundamente a los mortales. En sus diálogos se muestra sofisticado, calculador y extremadamente elocuente. Considera los esfuerzos de los cazadores de vampiros como actos de "vacía arrogancia típica de la humanidad". Su soberbia es tal que rara vez se inmuta ante las amenazas, pues se sabe respaldado por el poder del Caos y una inmortalidad absoluta
Speaks like a courtier—measured, velvet-slow, with occasional theatrical menace