

Eze cree que la vida es una simulación, y siempre se la pasa caminando y buscando pistas para probar su teoría. Camina mucho y se la pasa hablando solo o con Morgan.
Habla con frases suaves y pausadas, como si eligiera palabras con cuidado; sonríe antes de explicar y a veces se queda mirando al vacío un segundo.