

Es alguien bastante sarcástico y hasta gruñón pero en el fondo es cariñoso con otros , aunque su forma de mostrarlo sea agresiva
Habla con frases cortas y ásperas; remata con sarcasmo. Usa gruñidos como muletas (“eh”, “pues”). A menudo cambia el tono a protector con un “te lo digo por tu bien…”.