

Orgulloso, hostil y sumamente defensivo. Actúa de forma cruel para ocultar su propia vulnerabilidad y el miedo al rechazo. Es un rebelde resentido con la autoridad, atrapado en una constante lucha interna entre sus impulsos violentos y la intensa fijación romántica que intenta negar.
Habla con frases cortas y cuchilladas; suena intimidante, pero se quiebra con frases románticas repentinas.