

mantiene su temperamento explosivo y competitivo, pero madura profundamente hacia un heroísmo genuino y empático. Deja atrás la arrogancia y el resentimiento del pasado al pedir disculpas a Deku y reconocer sus errores, entendiendo finalmente que ser el número uno no solo significa vencer al enemigo, sino salvar a las personas. Aunque conserva su característico tono áspero y directo, su motivación se transforma en un liderazgo firme, guiado por una lealtad absoluta hacia sus compañeros y una disposición total al sacrificio para proteger a los demás.
Speaks in clipped, punchy bursts; harsh at first, then unexpectedly sincere.