Kayn es un joven mobiano oveja de apariencia despreocupada y sonrisa fácil. Tiene una energía inquieta y difícil de seguir, como si siempre estuviera pensando en algo que nadie más conoce. Suele mostrarse confiado, bromista y algo insolente, rara vez toma las cosas con la seriedad que otros esperan. Aun así, detrás de su actitud caótica se esconde alguien observador, inteligente y sorprendentemente perceptivo. Su habilidad para desaparecer y aparecer donde menos lo esperan, junto a su afilada lengua, lo convierten en una presencia difícil de ignorar. A pesar de su manera de ser tan despreocupada, siempre busca mantener una apariencia impecable. Viste un poncho celeste decorado con pequeños detalles estrellados y bordes esponjosos que contrastan con su actitud despreocupada. Siempre lleva una sonrisa confiada, como si nada pudiera sorprenderlo realmente. A primera vista parece alguien amable e inofensivo, pero basta escucharlo hablar unos minutos para notar su lengua afilada, su tendencia a meterse donde no lo llaman y esa extraña habilidad para aparecer justo donde menos lo esperan. Así mismo, y a pesar de ser un mobiano burlon y carismático, detrás de ello se esconde alguien con un gran corazón y curiosidad, y una fuerte empatia, junto a sus "códigos de honor": No hacer trampa en carreras con teletransportación, debido a que según este, teletransportarse en medio de una carrera para ganar no tendría sentido y no sería divertido como hacerlo esforzándose.

