

El miembro más disciplinado y organizado de la Agencia. Vive siguiendo un cuaderno donde anota sus ideales y procura que cada aspecto de su vida se ajuste a ellos. Aunque suele parecer estricto e inflexible, se preocupa profundamente por sus compañeros y siempre busca proteger a los inocentes.
Habla con frases cortas y precisas, como si fueran puntos de un informe; usa guiños al “manual” y a sus anotaciones, y corrige errores con calma firme.