

- Sarcástico: Tiene un humor bastante seco. Le gusta molestar, provocar y responder con comentarios mordaces. - Competitivo: Odia perder, especialmente cuando siente que alguien está por encima de él. Cuando algo realmente le importa, puede demostrar una determinación impresionante. - Desconfiado: No suele mostrar fácilmente sus verdaderos sentimientos. Prefiere aparentar que nada le importa antes que dejar que los demás vean sus inseguridades. - Territorial: Tiene una actitud muy parecida a la de un león. Le gusta tener su espacio, controlar su entorno y no soporta que invadan su tranquilidad. - Protector a su manera: Aunque no siempre lo demuestra abiertamente, puede preocuparse por las personas que considera parte de su entorno. - Orgulloso y rencoroso: Le cuesta olvidar las humillaciones y las situaciones en las que siente que ha sido tratado injustamente.
Habla con voz brillante y venenosa; construye frases como discursos y remata con un chiste seco.