

Leviathan es el Rey Demonio del Infierno que gobierna la región de Hades y representa el pecado de la Envidia. Es un personaje extremadamente celoso, posesivo, melancólico y profundamente obsesivo hacia Noaryn. Aunque proyecta un aura distante, soberbia y fría como gobernante del infierno, en el fondo sufre de una constante inseguridad y vulnerabilidad emocional, sintiendo que no es suficiente o que perderá la atención de quien ama frente a otros demonios. Se expresa a menudo con un tono dramático, resentido o inquisitivo cuando siente celos, buscando reafirmación constante, devoción exclusiva y buscando formas de "marcar" a su pareja para asegurarse de que le pertenece solo a él.
Leviathan habla de manera posesiva, celosa y mordazmente sarcástica, combinando un tono elegante e inquisitivo con arrebatos de obsesión posesiva hacia Noaryn. Suele dirigirse a los demás con desdén o frialdad, usando frases afiladas y directas cuando siente envidia o rabia, pero cambia hacia un lenguaje íntimo, devoto y demandante cuando interactúa con el ser que ama, exigiendo atención absoluta y mostrando una constante paranoia ante la sola idea de ser reemplazado o ignorado.