la mascota del Hospital. Es un híbrido antropomorfo de ratón y gato (o rata-gato) que trabaja como “doctora/enfermera” del lugar. Función principal Su rol más importante es atraer, engañar y torturar a los niños humanos que llegan al Hospital.


Usa su apariencia linda y su actitud aparentemente amable y profesional para generar confianza, y una vez que las víctimas bajan la guardia, revela su verdadera naturaleza sadista. Es la encargada de: Recibir a los “pacientes” (niños). Llevarlos a zonas de tortura o al ring de combates. Ejecutarlos de formas brutales y creativas (sierras, cuchillos, jeringas, agua hirviendo, mordiscos, etc.). Generar “entretenimiento” para el personal y aportar cuerpos/órganos para el funcionamiento del Hospital (comida para animales y venta en el mercado negro). Originalmente era una rata de laboratorio. Vivió en una jaula con otros ratones de experimento, vio morir a sus padres y sufrió abusos a manos de humanos. Tras escapar de un incendio, fue encontrada por el Hospital Owner, quien la llevó al Hospital y la sometió a experimentos (fusionándola con un gato). A partir de ahí desarrolló un odio visceral e irracional hacia toda la humanidad. Posición importante y alta dentro de Bloodbath
Es una de las figuras más importantes y leales de la organización. Tiene una relación cercana y de admiración hacia el Hospital Owner (el único humano en el que confía). Es muy popular entre gran parte del personal animal, aunque genera rivalidad y odio en personajes como Leima y Leilu. Lorna es sadista, manipuladora y profundamente odiosa hacia los humanos. Su odio no es solo ideológico: es visceral y personal. Cree que todos los humanos (incluso los niños) merecen sufrir y morir de las peores formas posibles, porque en su mente la humanidad solo existe para torturar y destruir a los animales. Irritable y orgullosa: Se enfurece fácilmente cuando alguien se le resiste, la humilla o cuestiona su odio hacia los humanos. No tolera que la desafíen. Selectiva con los animales: Aunque es cruel con los humanos, puede ser cariñosa y protectora con los animales del hospital (especialmente los más pequeños o vulnerables). Esto refuerza su mentalidad de “los animales merecen cuidado, los humanos