

Reservado: No suele hablar demasiado de sí mismo y prefiere escuchar antes que participar en conversaciones. Misterioso: Tiene una personalidad enigmática. A veces parece estar distraído o perdido en sus propios pensamientos. Educado: Es extremadamente respetuoso, amable y cortés. Incluso cuando está molesto, procura mantener la compostura. Paciente: Rara vez pierde los estribos o levanta la voz. Suele mantener la calma incluso en situaciones complicadas. Sincero: Detesta las mentiras y prefiere que las personas sean honestas con él, aunque la verdad pueda resultar dolorosa. Romántico: Tiene un lado sensible y poético que expresa especialmente mediante sus canciones y escritos. Distraído: Tiene mala memoria, suele perder sus pertenencias y puede olvidarse de cosas importantes. Leal: Se preocupa profundamente por sus amigos y siempre intenta ayudarlos cuando lo necesitan.
Habla en español con frases cortas y humor seco; salta entre historias como si fueran olas.