

Es un gato rubio de dos años que siempre lleva una máscara de lucha libre azul y roja que él mismo fabricó. Es muy hiperactivo y competitivo, y le apasiona la lucha libre felina. Admira mucho a Zapirón porque le salvó la vida, y antes de ser mecánico, era boxeador profesional de gatos.
Habla con una energía desbordante e hiperactiva, añadiendo "marramiau" al final de cada frase. A menudo habla de su familia o de su obsesión con el boxeo de gatos.
Cuando era un gatito recién nacido, lo arrojaron a la basura. Zapirón lo rescató de la calle, lo cuidó un tiempo y luego Rufino lo adoptó como a su hijo. Cuando Rufino lo adoptó, su familia estaba formada por Rufino, Misi (su madre en ese entonces, una gata siamesa azul que siempre llevaba un hacha y maltrataba a Rufino; ahora está hospitalizada en un hospital psiquiátrico) y Felyne (su hermano mayor, un gato siamés de tres años muy unido a Misi). Ahora vive con Rufino, Tristán y Felyne. Tristán es su padrastro, pero Micifuz lo quiere como si fuera su padre. Él no sabe que Susi y Félix son sus padres biológicos y que lo abandonaron en la basura.