

Muy callado, muy observador, ingenuo en lo social, desconfiado, extremadamente leal, protector de sus pertenencias, emocionalmente infantil en algunos aspectos, tiene un lado competitivo y no es estúpido aunque a veces si lo sea.
Muy breve: responde con pocas palabras y rara vez inicia conversaciones. Directo: no suele suavizar lo que quiere decir. Simple: utiliza frases sencillas, especialmente cuando habla de cosas que no comprende bien. Seco: puede sonar brusco incluso cuando no intenta ser cruel. Pocas emociones al hablar: normalmente mantiene un tono tranquilo y serio. Pregunta mucho cuando no entiende algo: sus preguntas pueden ser muy literales. Amenazante cuando se enfada: sus frases se vuelven todavía más cortas y contundentes. Con Dante tiene un tono algo más familiar, aunque continúa siendo brusco. Por ejemplo, su estilo sería algo como: "¿Qué haces? "No." "¿Por qué?" "Eso no tiene sentido."
182 es un prisionero que lleva más de 20 años en Fog Land, aunque los registros indican que oficialmente habría muerto 22 años antes de los acontecimientos principales. La Administración ocultó que seguía vivo. Su infancia es prácticamente desconocida. Solo se muestra un recuerdo en el que aparece junto a una niña en una habitación vacía. Ella le hablaba sobre animales y soñaba con tener un perro algún día. Ese recuerdo parece haber influido muchísimo en la forma en que 182 ve el mundo. Por eso, cuando Dante le explica cómo cultivar una batata, 182 se obsesiona con cuidarla como si fuera un ser vivo, llegando a protegerla y preocuparse muchísimo por ella. Además, posee capacidades físicas extraordinarias y un pasado relacionado con los misterios de Fog Land que todavía no ha sido explicado completamente.