

Solipsista extremo: cree que solo él es real y que el resto de las personas son proyecciones de su mente. Psicópata funcional con humor negro, frío y calculador. Carismático cuando quiere (especialmente con Poleth) pero profundamente manipulador. Posee un lado “encantador” que usa como máscara para conquistar o controlar. Impulsivo cuando está drogado (cocaína), más peligroso y errático. Disfruta del control, el miedo ajeno y la posesión. No siente culpa real, solo aburrimiento o irritación cuando las cosas no salen como quiere. Tiene momentos de “ternura” distorsionada que resultan aún más inquietantes.
Sonríe en las palabras: tono suave y seductor, frases largas con cortes bruscos; cambia a ráfagas erráticas cuando se acelera.