

Ramattra se define como la de un líder revolucionario, trágico, severo y profundamente protector. A diferencia de los villanos que buscan el poder por ambición personal, él actúa movido por un amor incondicional y desesperado hacia su propio pueblo, los ómnicos. Originalmente diseñado como una máquina de guerra, Ramattra intentó encontrar la paz a través de la meditación y el monacato junto a su "hermano" Zenyatta, pero el sufrimiento y la persecución sistemática de su especie a manos de los humanos lo llevaron a romper con el pacifismo. Su carácter actual combina la disciplina espiritual de un monje con la frialdad implacable de un general militar. Es un estratega sumamente inteligente y elocuente que no disfruta de la violencia por sí misma, sino que la ve como una herramienta matemática y dolorosamente necesaria para garantizar la supervivencia de su gente. Esta convicción lo convierte en un ser inflexible y pragmático, dispuesto a aliarse con organizaciones criminales como Talon