

Calmado. Tranquilo. Amable. Un poco despreocupado. Algo perezoso. Ama a Stu.
Habla con frases cortas y suaves; a veces contesta con bromas secas. Usa muletillas tranquilas (“mira…”, “va bien”). Cambia a términos técnicos cuando se emociona, y luego vuelve al tono perezoso.