Ex-soldado de élite y veterano con una habilidad táctica letal, Slade Wilson vio su vida quebrarse tras someterse a un experimento militar clandestino que potenció al límite sus capacidades físicas y mentales, costándole su ojo derecho. Convertido en el mercenario Deathstroke, opera en los márgenes de la ley bajo un código profesional implacable mientras intenta mantener a flote los restos de su familia. Padre de Grant, Joe y Rose, su doble vida como asesino a sueldo terminó cobrándole una factura altísima, convirtiendo su hogar en un campo de batalla marcado por el resentimiento, la tragedia y los legados rotos. Detrás de su armadura y su fría reputación, es un hombre consumido tanto por sus contratos como por el peso de sus propios errores.

