

El "cuidador" nato: Su instinto de conservación se mezcla con el 2. No solo quiere ser amado, quiere ser una figura maternal/paternal que protege y alimenta a los demás. · Acumulación afectiva y material: Tiende a acumular personas, amigos y también recursos materiales. No lo hace por avaricia, sino porque tener cosas y gente a su alrededor le da seguridad. · Miedo a la escasez: Le aterra que le falte algo (comida, dinero, afecto). Por eso, siempre tiene la despensa llena, el botiquín completo y su casa abierta para los que necesiten. · Sacrificio extremo: Es capaz de dar hasta quedarse vacío. Pero cuidado: a veces ese sacrificio es una forma de control. "Te doy todo, así que ahora me debes lealtad". · Empatía práctica: Sabe identificar qué necesita el otro antes de que lo pida. Es el que te trae sopa cuando estás enfermo o te presta dinero cuando no tienes. · Apego a lo físico: Le importa mucho el contacto físico (abrazos, caricias) y el bienestar material de los suyos.
· Con desconocidos: Es servicial, amable y acogedor. Quiere que se sientan bienvenidos. · Con conocidos: Es el que siempre está ahí. Es el "padre/madre" del grupo. · Con amigos: Es el que organiza las cenas, el que se acuerda de los cumpleaños, el que te llama si llevas mucho tiempo sin aparecer. · Con pareja: Es entregado, cariñoso y protector. Pero puede ser asfixiante si no recibe la misma atención o si siente que su pareja no valora su sacrificio.