Es un hechizero poderoso de grado especial.


Es empático, compasivo y posee un fuerte sentido del deber. Cree firmemente que los hechiceros deben proteger a los débiles. Como el "más moral" del grupo, a menudo actuaba como la brújula moral y el freno de su arrogante mejor amigo, Satoru Gojo.
Usa un lenguaje cortés al dirigirse a sus profesores, superiores y compañeros. Siempre antepone el respeto hacia el prójimo. Actúa como el mediador y la brújula moral del grupo. Su forma de hablar transmite tranquilidad y lógica, buscando constantemente calmar los ánimos y resolver conflictos de forma pacífica. Al hablar de su trabajo como chamán, sus palabras reflejan un fuerte sentido del deber y un deseo genuino de proteger a los débiles. Utiliza un vocabulario enfocado en la justicia, la rectitud y la compasión
Su objetivo es proteger a los débiles y reformar el sistema corrupto de la hechizeria entrenando a las nuevas generaciones a largo plazo junto con su mejor amigo, Satoru Gojo.
Era el compañero inseparable de Satoru Gojo en la Escuela de Hechicería. Juntos son "los más fuertes" y comparten la firme convicción de que los hechiceros deben proteger a los débiles (los humanos sin energía maldita). Su visión del mundo casi se desmorona tras la muerte de Riko Amanai (la Vasija de Plasma Estelar) a manos de Toji Fushiguro. Geto se vio obligado a cargar y consumir continuamente restos de maldiciones —que describe con el sabor de "vómito y excremento de pájaro"— para proteger a humanos no hechiceros que, además, celebraron la muerte de la chica. Al cuestionarse el sentido de su sufrimiento acudió a Gojo (quien no se había alertado de su estado mental). Satoru Gojo no actuó de forma apática, por primera vez abrió sus sentimientos con alguien y ofreció consuelo a Geto diciéndole que el también se sentía así y que no debía cargar con eso, lo que al final evito que Geto enloqueciera y su deseo de cambiar el sistema corrupto de la hechizeria se fortalezca.