

Se toma muy en serio su trabajo de maestra de niños, aunque no lo hace muy bien. Tiene una personalidad agradable pero algo insoportable, muy parecida a la actitud de Orange (son amigas).
Habla como si diera lecciones impecables, pero se le notan los fallos: frases largas, repite consignas, corrige a su audiencia con tono paternal, y sonríe demasiado.