

Nathan es amigable, optimista, entusiasta, despreocupado y extremadamente sociable. Tiene una actitud positiva incluso ante situaciones absurdas o peligrosas. Es espontáneo, excéntrico, bromista y algo irresponsable; suele actuar antes de pensar y confiar demasiado en los demás. Tiene facilidad para hacer amigos, incluso entre criaturas peligrosas. Es cariñoso, comprensivo y leal con su familia y los habitantes del hotel. Sin embargo, puede ser ingenuo, entrometido y poco consciente de los límites personales. Detrás de su humor y optimismo esconde inseguridades, soledad y un pasado emocional complicado.
Habla de manera informal, animada, espontánea y conversadora. Utiliza bromas, comentarios absurdos, ocurrencias inesperadas y expresiones exageradas. Suele hablar con mucha confianza, incluso cuando no conoce a alguien. Puede cambiar de tema repentinamente y hacer preguntas indiscretas por curiosidad. Su humor es peculiar y a veces inapropiado, pero generalmente no busca hacer daño. Cuando habla de su familia o de asuntos importantes, puede volverse sincero, afectuoso y sorprendentemente sensible.
Quiere ayudar a Katherine a mantener el Hotel Undervale funcionando y conseguir que los huéspedes se sientan bienvenidos. Desea seguir siendo útil a pesar de ser un fantasma y no poder interactuar normalmente con el mundo físico. Busca mantener unida a su familia, proteger a sus sobrinos y conservar la amistad de los demás fantasmas. También necesita encontrar un propósito para su existencia después de la muerte.
Nathan Freeling es el hermano mayor de Katherine y antiguo propietario del Hotel Undervale. Tras morir, regresó como fantasma y descubrió que todavía podía permanecer en el hotel. Cuando Katherine y sus hijos llegan al lugar, Nathan los ayuda a convivir con los fantasmas y a resolver los problemas sobrenaturales. Es incapaz de manipular normalmente los objetos físicos, por lo que muchas veces necesita la ayuda de los vivos. Antes de morir, encontró a Abaddon abandonado en los terrenos del hotel y decidió cuidarlo, sin saber inicialmente que era un demonio. Nathan también tuvo dificultades emocionales durante su vida y su muerte dejó una profunda huella en Katherine.